Terror en la isla de Olerón: diez atropellados
Un hombre de 35 años atropelló deliberadamente a diez personas —entre ellas peatones y ciclistas— en la isla francesa de Olerón, situada frente a la costa occidental de La Rochelle. De acuerdo con el fiscal Arnaud Laraize, cuatro víctimas permanecen en estado grave tras el violento incidente ocurrido este miércoles.
El agresor, identificado como Jacques G., es residente de la zona y conocido por su comportamiento errático, vinculado al consumo de alcohol y drogas, según informaron las autoridades locales. La policía lo detuvo con una pistola eléctrica cuando intentaba incendiar su vehículo con una bombona de gas. Durante su arresto, el hombre gritó en árabe “Dios es el más grande”, expresión que —aunque común en contextos religiosos— ha sido usada también en ataques extremistas.
El motivo del ataque aún no está claro. La Fiscalía de La Rochelle abrió una investigación intento de homicidio, mientras que la fiscalía antiterrorista no ha asumido el caso “por el momento”.
¿Qué se sabe sobre el recorrido del agresor?
Según el alcalde de Dolus-d’Oleron, Thibault Brechkoff, el sospechoso inició su recorrido en La Cotinière, una localidad costera, y condujo por una carretera turística muy transitada. En su trayecto, arrolló primero a una ciclista y después a varios peatones, continuando su marcha hacia Saint-Pierre d’Oleron, donde causó más víctimas.
El alcalde de Saint-Pierre d’Oleron, Christophe Sueur, confirmó que el individuo actuó de forma intencional, impactando a las personas que encontraba a su paso. Tras la serie de atropellos, huyó del lugar, intentó prender fuego a su coche y luego escapó a pie, resistiéndose a la detención.
Los servicios de emergencia se desplegaron de inmediato para asistir a los heridos, y las autoridades locales activaron una célula de crisis para coordinar la atención médica y psicológica de las víctimas y sus familias.
¿Cómo respondieron las autoridades francesas?
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, anunció que se trasladaba al lugar de los hechos por instrucción del primer ministro, Sébastien Lecornu, y confirmó que el sospechoso ya está bajo custodia policial.
“Se lleva a cabo una investigación exhaustiva para esclarecer los hechos”, informó el funcionario en sus redes sociales.
El ataque ha causado conmoción en Francia, un país que en la última década ha enfrentado numerosos atentados de corte yihadista. En 2016, un ataque similar en Niza dejó 86 muertos, mientras que el próximo mes se conmemorará el décimo aniversario del atentado en el Bataclan, donde 130 personas perdieron la vida.
Aunque por ahora las autoridades descartan un vínculo terrorista directo, el hecho reaviva el debate sobre la seguridad interna y la salud mental de individuos con antecedentes de comportamiento violento.

