Camioneta robada en el municipio de Xonacatlán desata doble crimen
Un robo violento dentro de una vivienda terminó por revelar una cadena de asesinatos que mantiene en alerta a las autoridades del Estado de México. Todo comenzó en Otzolotepec, donde sujetos armados irrumpieron en un domicilio particular, robaron una camioneta y asesinaron al propietario, identificado como Francisco Ulises.
De acuerdo con los primeros reportes, los agresores no solo se llevaron objetos de valor, sino que además ataron a la víctima con una cadena para mascotas antes de quitarle la vida. El crimen ocurrió durante la mañana del sábado y dejó una escena marcada por la violencia extrema. Vecinos alertaron a las autoridades tras descubrir el cuerpo, lo que activó un operativo policial en la zona.
Horas después, el caso dio un giro inesperado que profundizó el misterio criminal.
¿Dónde apareció la camioneta robada?
Durante la madrugada, alrededor de las 03:00 horas, elementos de seguridad localizaron una camioneta Chevrolet Trax negra, sin placas de circulación, en la colonia Centro de Xonacatlán. La unidad coincidía plenamente con el vehículo robado horas antes en Otzolotepec.
Sin embargo, el hallazgo no terminó ahí. Dentro de la camioneta, las autoridades encontraron a un hombre sin identificar, recostado sobre los asientos delanteros. El sujeto presentaba impactos de bala en el rostro y en un hombro, lo que confirmó que se trataba de otro homicidio.
Paramédicos y policías municipales arribaron al sitio y corroboraron que el hombre ya no contaba con signos vitales. De inmediato, los uniformados acordonaron la calle Carrillo Puerto Sur para preservar indicios balísticos y permitir las diligencias ministeriales. Hasta ese momento, no surgieron reportes de personas detenidas, lo que aumentó la incertidumbre entre los habitantes del municipio.
¿Qué investigan ahora las autoridades?
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México atrajo el caso a través del área especializada en homicidios, con el objetivo de vincular ambos crímenes y establecer responsabilidades. Los investigadores analizan si el hombre hallado muerto en la camioneta participó en el robo y asesinato de Francisco Ulises, o si también fue víctima de los mismos agresores.
Además, los peritos revisan trayectorias de bala, huellas y registros de cámaras cercanas para reconstruir el recorrido del vehículo robado. Las autoridades buscan determinar quién manejó la camioneta, por qué terminó abandonada en Xonacatlán y cuál fue el motivo del segundo asesinato.
Mientras avanzan las indagatorias, el caso mantiene en vilo a la región. La secuencia de hechos —robo, asesinato en casa y hallazgo de otro cadáver dentro del vehículo— dibuja un escenario de violencia organizada que preocupa a vecinos y autoridades. Por ahora, el doble crimen sigue envuelto en preguntas sin respuesta y refuerza la percepción de inseguridad que golpea a varios municipios mexiquenses.
