Minnesota arde tras muerte a tiros
Desde las primeras horas del jueves, protestas violentas en Minneapolis sacudieron el centro de la ciudad luego del asesinato de Renee Macklin Good durante un operativo migratorio. La indignación colectiva derivó en enfrentamientos directos entre manifestantes y agentes federales, lo que elevó la tensión social y obligó al despliegue de fuerzas armadas para contener a la multitud.
Gas, arrestos y gritos frente a edificio federal
Antes del amanecer, decenas de personas se congregaron frente al Edificio Federal Bishop Henry Whipple, sede de tribunales de inmigración en Minnesota. Ahí, los manifestantes exigieron justicia por la muerte de la mujer de 37 años y reclamaron el retiro de las fuerzas migratorias de la ciudad. Sin embargo, el ambiente se tornó hostil cuando arribaron agentes federales equipados con armas antidisturbios.
Los manifestantes corearon consignas, tocaron silbatos y exhibieron pancartas con mensajes de repudio. En respuesta, los agentes avanzaron para dispersar a la multitud y utilizaron gas lacrimógeno y balas de pimienta. La confrontación dejó al menos una persona detenida y varios manifestantes con afectaciones por los químicos. Personal médico voluntario brindó atención en plena vía pública.
Las imágenes del enfrentamiento circularon rápidamente en redes sociales y mostraron empujones, forcejeos y gritos de ambos lados. La escena generó temor entre vecinos y trabajadores de la zona, quienes observaron el despliegue desde edificios cercanos.
Un disparo que encendió la ciudad
La protesta ocurrió un día después de que Renee Macklin Good muriera tras recibir un disparo en la cabeza durante un operativo migratorio al sur del centro de Minneapolis. Testigos grabaron el momento en que agentes se acercaron a la camioneta que ella conducía y le exigieron descender del vehículo. Segundos después, uno de los agentes disparó a corta distancia.
Tras el disparo, el vehículo avanzó sin control y chocó contra automóviles estacionados antes de detenerse. Vecinos alertaron a los servicios de emergencia, pero la mujer murió en el lugar. El hecho provocó una vigilia nocturna pacífica que, con el paso de las horas, dio paso a protestas más intensas.
Autoridades federales defendieron la actuación de los agentes y calificaron el hecho como una acción en defensa propia. Sin embargo, autoridades locales rechazaron esa versión y aseguraron que el video contradice ese argumento. Las declaraciones encontradas incrementaron la molestia social y alimentaron la movilización ciudadana.
Ciudad paralizada y tensión en aumento
Ante la escalada del conflicto, escuelas cancelaron clases y actividades, mientras comercios redujeron horarios por seguridad. El gobierno estatal anunció que se mantiene atento a la situación y no descartó el despliegue de fuerzas adicionales si continúan los disturbios.
Mientras tanto, agencias estatales y federales iniciaron investigaciones paralelas para esclarecer el homicidio. La ciudad permanece en alerta, con patrullajes constantes y presencia de agentes en puntos estratégicos. La muerte de Renee Macklin Good se convirtió en un nuevo foco de confrontación social y dejó a Minneapolis sumida en un clima de incertidumbre y enojo colectivo.
