Se jugó la vida por ayudar y un camión lo mató en Calzada Zaragoza
Hombre muere arrollado mientras ayudaba a peatones
La tragedia volvió a golpear el asfalto capitalino cuando un hombre arrollado en Calzada Zaragoza perdió la vida al intentar ayudar a una mujer a cruzar una de las vialidades más peligrosas del oriente de la ciudad. El hecho ocurrió durante las primeras horas de la mañana y dejó una escena de caos, enojo y muerte frente a decenas de testigos.
El hombre, de aproximadamente 60 años, se colocaba todos los días entre los carriles laterales de la calzada para detener el tránsito y permitir que peatones cruzaran la vía rápida. A cambio, recibía algunas monedas. Así sobrevivía. Sin embargo, este lunes, antes de las seis de la mañana, su rutina terminó de forma fatal.
De acuerdo con los primeros reportes, el hombre intentó frenar la circulación para auxiliar a una mujer. Entonces se atravesó frente a un camión de transporte público que circulaba por la zona. El conductor no detuvo la unidad y lo embistió de lleno, proyectándolo contra el pavimento.
Intento de huida y furia ciudadana
Tras el impacto, el chofer avanzó varios metros sin detenerse. No obstante, el tráfico intenso y las obras viales lo obligaron a frenar más adelante. Testigos que presenciaron el atropellamiento corrieron hacia la unidad, rodearon el camión y bajaron al conductor por la fuerza.
La tensión creció en cuestión de segundos. Algunos ciudadanos increparon al chofer y lo retuvieron hasta que llegaron los policías. Minutos después, paramédicos confirmaron que el hombre ya no contaba con signos vitales. El cuerpo quedó tendido sobre el asfalto, cubierto parcialmente, mientras los curiosos observaban en silencio.
Elementos de seguridad detuvieron al conductor y lo trasladaron ante el Ministerio Público para definir su situación legal. Mientras tanto, agentes acordonaron la zona y desviaron la circulación, lo que provocó largas filas de vehículos durante varias horas.
Una práctica peligrosa y cotidiana
En Calzada Zaragoza existen al menos seis puntos donde personas se arriesgan diariamente a detener el tráfico para ayudar a peatones a cruzar. Muchos lo hacen por necesidad económica, aun cuando ponen su vida en riesgo frente a camiones y automóviles que circulan a alta velocidad.
Además, en esta vialidad resulta común que unidades del transporte público se detengan de forma irregular para subir y bajar pasaje, incluso en zonas no permitidas. Esta práctica genera congestionamientos, obliga a maniobras bruscas y aumenta el peligro tanto para peatones como para conductores.
Vecinos y usuarios frecuentes de la zona señalaron que el accidente no sorprendió. Aseguran que la falta de cruces seguros, semáforos funcionales y vigilancia constante convierte a la calzada en una trampa mortal, sobre todo durante la madrugada.
El hombre arrollado en Calzada Zaragoza dejó una lección amarga: ayudar puede costar la vida cuando el caos vial y la falta de control dominan las calles.
