INAH Veracruz

Trabajadores del INAH amenazan con cerrar Tajín y Cempoala por falta de herramientas

Custodios denuncian que deben pagar de su bolsillo la gasolina y maquinaria para que las zonas arqueológicas no se hundan en la maleza

El patrimonio histórico de México se encuentra al borde del colapso y las zonas arqueológicas más importantes de la entidad podrían quedar clausuradas por el propio personal que las cuida. Este viernes estalló el caos en el INAH Veracruz cuando decenas de trabajadores sindicalizados se manifestaron de forma enérgica frente a las oficinas de la dependencia. Con el rostro lleno de indignación, los empleados denunciaron una negligencia criminal por parte del Gobierno Federal, asegurando que se les niega desde maquinaria básica hasta insumos elementales para mantener en pie las gloriosas ruinas del estado.

Trabajadores financian al Gobierno con su propio sueldo

La situación alcanzó niveles de desesperación insoportables para los sindicalizados. Gabriel del Valle Ferral, Secretario General del Sindicato Nacional Democrático de los Trabajadores de la Secretaría de Cultura, reveló una verdad dolorosa: los custodios se ven forzados a invertir su raquítico salario para comprar gasolina, aceites y lubricantes. Resulta verdaderamente inaudito que una institución federal deje morir sus sitios históricos, obligando a los trabajadores a “poner de su bolsa” para que las podadoras y herramientas de limpieza sigan funcionando en sitios de relevancia mundial.

Posteriormente, el líder sindical enfatizó que desde la pandemia de COVID-19 la dependencia abandonó por completo el cumplimiento del presupuesto destinado a suministros. Además de la falta de equipo, la seguridad de las zonas arqueológicas pende de un hilo, ya que existen más de 33 plazas de custodios vacantes desde hace 14 años que el instituto se niega a cubrir. Mientras en otros estados se abren nuevas plazas, a Veracruz lo mantienen en el abandono total, dejando que un grupo reducido de personas haga el trabajo de todo un batallón en sitios inmensos como El Tajín.

Ultimátum antes de la Cumbre Tajín

Además de la crisis de herramientas, la amenaza de un paro total pone en jaque la derrama económica de la región. Los trabajadores lanzaron un ultimátum definitivo: si para el 18 de marzo no hay soluciones contundentes, cerrarán el acceso a todas las zonas arqueológicas del estado. Este caos en el INAH Veracruz ocurre en el peor momento posible, justo antes de las vacaciones de Semana Santa y del esperado festival “Cumbre Tajín”. Si el gobierno no interviene, miles de turistas podrían encontrar las puertas cerradas y las pirámides rodeadas por banderas de huelga.

Finalmente, el sindicato hizo un llamado desesperado a la Gobernadora Rocío Nahle para que interceda ante la federación y frene este despojo administrativo. Los empleados aseguran que ya no están dispuestos a seguir trabajando en condiciones de esclavitud moderna, donde ellos ponen las herramientas y el esfuerzo mientras la institución se cuelga las medallas. El reloj corre y, de no haber respuesta, el próximo miércoles las joyas arqueológicas de Veracruz se hundirán en el silencio de una protesta que busca rescatar la dignidad del trabajo y la grandeza de nuestra historia.

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