¡ESCLAVITUD ANIMAL EN OAXACA! VENDEN TUCÁN EN LA CENTRAL
El corazón comercial de Oaxaca oculta un secreto oscuro y emplumado entre sus pasillos. En el famoso “pasillo de las mieles” de la Central de Abasto, mercaderes sin escrúpulos ofertan un majestuoso tucán como si fuera una simple mercancía. Esta ave, una joya de la naturaleza mexicana, sobrevive al encierro en una jaula minúscula que aniquila su movilidad. Mientras los clientes caminan entre puestos, el crimen organizado contra el medio ambiente opera a plena luz del día, desafiando las leyes federales y la mirada de las autoridades que parecen haber olvidado este foco de ilegalidad.
¿Cuánto cuesta el silencio de las autoridades ante este tráfico?
En primer lugar, los traficantes piden la cínica suma de 15 mil pesos por el ejemplar. El negocio no solo exhibe al tucán, sino que también ofrece loros y otras especies exóticas que las mafias de la fauna extraen de sus hábitats naturales. Estas aves cuentan con el respaldo de la norma NOM-059-SEMARNAT-2010, la cual cataloga a estas especies bajo amenaza y prohíbe estrictamente su captura, posesión y venta. Sin embargo, en este rincón oaxaqueño, los billetes pesan más que la protección de la biodiversidad.
Posteriormente, la asociación civil Colmillo Blanco atendió una denuncia anónima y confirmó el horror en el sitio. Carlos Alberto Morales, fundador de la organización, verificó que los animales permanecen en condiciones deplorables. Los vendedores operan con total impunidad en una zona donde la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) brilla por su ausencia, permitiendo que el comercio ilegal de vida silvestre florezca entre los puestos de comida y artesanías.
¿Qué castigo merecen quienes lucran con especies protegidas?
Debido a la gravedad de los hechos, la ley estipula penas de prisión para quienes participen en la cadena de este tráfico. La extracción ilegal de aves exóticas representa un golpe mortal para los ecosistemas del sur del país. Por esta razón, activistas exigen que la Fiscalía General de la República intervenga de inmediato para rescatar a los ejemplares y clausurar estos locales que funcionan como centros de distribución del hampa ambiental.
¿Lograrán rescatar al tucán de su jaula de tortura?
Principalmente, la presión social en redes sociales aumenta para obligar a las autoridades a realizar un operativo de decomiso. La ciudadanía teme que los traficantes escondan a los animales antes de que llegue la policía. En conclusión, la Central de Abasto de Oaxaca hoy exhibe la cara más cruel de la ambición humana, donde un tucán agoniza tras las rejas de la indiferencia mientras espera un comprador que financie su cautiverio eterno.
