¡UN AÑO DE IMPUNIDAD! NI UN SOLO CULPABLE POR LA TRAGEDIA DEL AXE CEREMONIA
El silencio absoluto reina en los juzgados mientras la indignación hierve en las venas de las familias de las víctimas. Hace exactamente un año, el Festival AXE Ceremonia 2025 se transformó en un camposanto de metal y negligencia en el Parque Bicentenario. Dos fotoperiodistas, Miguel Ángel Rojas Hernández y Berenice Giles, perdieron la vida bajo el peso de estructuras metálicas que nunca debieron existir en ese espacio. Hoy, la sombra de la impunidad cubre este caso, pues los responsables utilizan un arsenal de recursos legales para esquivar la mano de la justicia.
¿Cómo ocurrió el desplome mortal en el evento masivo?
En primer lugar, la tragedia golpeó con fuerza el 5 de abril de 2025. Los organizadores instalaron grúas decorativas gigantescas que, de un momento a otro, colapsaron sobre los trabajadores de la prensa. Según las investigaciones, Operadora Eclectic sabía perfectamente que el programa de protección civil prohibía dichas estructuras. Sin embargo, la ambición y el descuido ganaron la partida aquel día fatídico.
Posteriormente, las pericias revelaron que tres empresas y ocho personas físicas cargan con la calidad de imputados por el delito de homicidio culposo. Entre los señalados destacan los dueños de La Agencia de los Socios y O.N. Producciones Creativas, responsables de la producción y el montaje del festival. A pesar de la evidencia, el proceso penal sigue en el limbo debido a una estrategia de bloqueo sistemático.
¿Por qué los culpables burlan la ley con amparos?
Debido a un uso excesivo de tácticas dilatorias, la audiencia inicial todavía no sucede. Los abogados de la empresa administradora del parque promovieron 15 amparos de manera agresiva para frenar el avance del juicio. Además, la defensa de los imputados y ciertos asesores jurídicos presentan escritos en fechas y horas idénticas, lo que sugiere una coordinación turbia para evitar que el juez dicte una sentencia.
¿Qué propone la nueva ley inspirada en Miguel?
Principalmente, la colectiva #HoySomosTodoPorMiguel impulsa la “Ley Para la Protección del Trabajo Periodístico” para que esta pesadilla no se repita. La iniciativa exige seguros obligatorios y protocolos de seguridad estrictos para los informadores en espectáculos públicos. En conclusión, la familia de Miguel Rojas continúa su lucha contra un sistema que protege a los poderosos, mientras el nombre de su hijo encabeza una batalla por la dignidad y la seguridad periodística en México.
