Clausuran 13 tiendas Waldo’s en Tijuana y 3 más en Sinaloa tras escándalo por incendio mortal
La cadena Waldo’s vuelve a estar en el ojo del huracán. Apenas unos días después del terrible incendio en Hermosillo que cobró la vida de 23 personas, autoridades de Tijuana y Sinaloa colocaron sellos de clausura en 16 sucursales por riesgo inminente a la seguridad pública. Las imágenes de tiendas cerradas y cintas de “PROHIBIDO EL PASO” recorrieron las redes sociales, desatando indignación y miedo entre clientes y trabajadores.
Operativo relámpago en Tijuana: detectan graves violaciones de seguridad
El Ayuntamiento de Tijuana inició un operativo sorpresa en las 28 tiendas Waldo’s de la ciudad. El resultado fue escalofriante: 13 establecimientos clausurados por carecer de medidas básicas de Protección Civil, según confirmó José Luis Jiménez González, titular del área municipal.
En sucursales como Loma Bonita, Fundadores, Pajarita Santa Fe, Mariano Matamoros y Zona Centro, los inspectores encontraron fugas eléctricas, salidas de emergencia bloqueadas, extintores caducos y señalética inexistente. “Se trata de prevenir otra tragedia”, declaró el funcionario, al recordar la catástrofe de Hermosillo.
El operativo, que se extendió hasta altas horas de la noche, dejó escenas de tensión: empleados desalojados, compradores sorprendidos y largas filas de patrullas resguardando los locales.
Efecto dominó: también cierran tiendas en Sinaloa
El eco del desastre alcanzó a Sinaloa, donde tres tiendas Waldo’s fueron clausuradas en los municipios de Ahome, Culiacán y Mazatlán. Las autoridades detectaron sistemas contra incendios inoperantes, ausencia de seguros, y bodegas sobrecargadas con mercancía inflamable.
En Culiacán, el alcalde Juan de Dios Gámez Mendívil aseguró que no se permitirá la reapertura hasta que la empresa garantice condiciones seguras. En Guasave, Protección Civil denunció que algunas tiendas ni siquiera contaban con permiso de uso de suelo.
La tragedia que encendió las alarmas
El 1 de noviembre, un incendio devastó una sucursal de Waldo’s en Hermosillo, dejando 23 muertos y 12 heridos. Entre las víctimas había cuatro menores de edad. El siniestro, provocado por una explosión en la zona de carga, se propagó con rapidez debido al exceso de materiales plásticos y mercancía económica.
Las escenas del fuego envolviendo el edificio conmocionaron al país. La tragedia se convirtió en el símbolo del descuido empresarial y la falta de supervisión gubernamental. Desde entonces, las inspecciones se multiplican en varios estados para evitar un nuevo desastre.
Silencio de Waldo’s y creciente indignación
Hasta el momento, la empresa no ha emitido declaración oficial, pese a las clausuras y a la presión pública. En redes sociales, usuarios denuncian que las tiendas siguen operando sin protocolos claros y que el personal trabaja en condiciones precarias.
Mientras tanto, Protección Civil advierte que los operativos continuarán en otras entidades. “No se trata de castigar, sino de salvar vidas”, afirmaron las autoridades, aunque el daño a la reputación de Waldo’s ya parece irreversible.
