Triple ejecución estremece Chicoloapan
La MASACRE irrumpió sin aviso en el Estado de México. Tres hombres ejecutados aparecieron tirados en un predio baldío de Chicoloapan, al oriente mexiquense. Primero, una llamada anónima activó la alerta policial durante la mañana del domingo. Después, patrullas llegaron a un terreno cercano a la carretera rumbo a Coatepec, en la colonia Ejidos de Chicoloapan. Allí, los agentes encontraron cuerpos inmóviles con impactos de arma de fuego. Uno de ellos presentaba las manos atadas, un detalle que elevó la crudeza del hallazgo. La escena quedó a la vista de vecinos que despertaron con sirenas y cintas amarillas. Sin embargo, nadie aportó datos sobre identidades o edades. La violencia habló por sí sola y dejó preguntas abiertas.
¿Qué reveló el primer reporte policial?
Los policías confirmaron que se trataba de tres hombres sin vida y solicitaron apoyo inmediato de la Fiscalía mexiquense. Posteriormente, los investigadores acordonaron el área para proteger indicios balísticos y huellas en el terreno. De acuerdo con las primeras indagatorias, los agresores dispararon a corta distancia y abandonaron los cuerpos sin intentar ocultarlos. Además, los peritos levantaron casquillos y documentaron la posición de las víctimas. Luego, personal forense realizó el traslado al Semefo para practicar las necropsias de ley. Las autoridades evitaron dar nombres, pero reconocieron que una línea de investigación apunta a un ajuste de cuentas. Incluso, trascendió que una de las víctimas mantenía presuntos vínculos con la distribución de drogas en la zona. Aun así, los fiscales mantuvieron cautela y señalaron que el expediente sigue abierto.
¿Por qué Chicoloapan vuelve a encender alarmas?
Chicoloapan carga desde hace años una pesada etiqueta de inseguridad. Por lo tanto, cada episodio violento revive el temor colectivo. Vecinos relataron que el predio ya había servido como punto de abandono en otros casos. Mientras tanto, comerciantes exigieron patrullajes constantes y presencia estatal permanente. Asimismo, especialistas en seguridad advierten que la disputa entre grupos criminales suele dejar mensajes visibles para rivales y autoridades. En consecuencia, el cuerpo maniatado refuerza la hipótesis de una ejecución planeada. A pesar de ello, el gobierno municipal llamó a la calma y prometió coordinación con fuerzas estatales. No obstante, la población reclama resultados tangibles.
Además, autoridades estatales reiteraron que reforzarán operativos en accesos carreteros y zonas habitacionales. Sin embargo, colectivos ciudadanos pidieron transparencia, atención a víctimas indirectas y comunicación constante. La expectativa crece porque los crímenes recientes muestran patrones repetidos, horarios similares y abandono público de cuerpos, elementos que presionan a investigadores y mandos.
La MASACRE dejó un saldo mortal y un eco de miedo. Finalmente, el caso se suma a una lista que no deja de crecer y que coloca a Chicoloapan nuevamente bajo los reflectores nacionales.
