Tiroteo migratorio incendia Mineápolis
Disparos del ICE desatan furia
¿Quién disparó y por qué murió?
La MASACRE que estremeció a Mineápolis dejó un nombre propio bajo el reflector. El agente del ICE, Jonathan Ross, realizó los disparos que mataron a Renee Nicole Good, madre de familia de 37 años, durante un operativo federal de control migratorio. Primero, el despliegue reunió a agentes alrededor del vehículo de la mujer. Después, los videos muestran órdenes confusas. Luego, el automóvil avanzó lentamente. En ese momento, Ross disparó tres veces. El coche recorrió unos metros y se detuvo tras el impacto. Minutos antes, según un familiar, Good había dejado a su hijo en la escuela. La secuencia avivó la indignación pública y abrió un debate inmediato sobre el uso de la fuerza.
¿Qué antecedentes pesan sobre el agente?
Ross no era un novato. Autoridades lo describen como un oficial “experimentado”. Además, documentos judiciales revelan un episodio previo que marcó su carrera. En junio de 2025, Ross intervino en un arresto cuando el conductor, Roberto Carlos Muñoz-Guatemala, arrancó el vehículo mientras el agente intentaba abrir la puerta. Como resultado, el automóvil lo arrastró varios metros. Ross sufrió heridas graves y recibió más de 30 puntos de sutura. Meses después, un jurado declaró culpable al conductor. Ahora, el Departamento de Seguridad Interior confirmó que se trata del mismo oficial involucrado en el tiroteo reciente. Por lo tanto, el historial reaparece en el análisis público y reaviva preguntas sobre protocolos, estrés operativo y decisiones en segundos críticos.
¿Qué dicen los videos y la política?
Las imágenes difundidas colocan el foco en el momento exacto. Se observa a agentes rodeando el vehículo y emitiendo instrucciones que no coinciden entre sí. El avance del auto resulta lento, sin embestida visible. Aun así, los disparos ocurrieron. Mientras tanto, la respuesta política polarizó el caso. El vicepresidente JD Vance afirmó que la mujer violó la ley y calificó su muerte como una “tragedia provocada por ella misma”. Sin embargo, un análisis de The New York Times cuestionó esa versión al revisar los videos. En paralelo, el gobernador Tim Walz criticó que las autoridades estatales quedaran fuera de la investigación, un reclamo que intensificó la presión institucional. Por su parte, la secretaria de Seguridad Interior, Kristi Noem, sostuvo que el agente actuó conforme a su entrenamiento.
Además, organizaciones civiles exigieron transparencia total y acceso a todas las grabaciones. Asimismo, abogados de derechos civiles pidieron peritajes independientes. En consecuencia, el caso dejó de ser un hecho aislado y se convirtió en símbolo de una política migratoria bajo escrutinio. Finalmente, la muerte de Renee Nicole Good mantiene abiertas las preguntas: ¿falló la coordinación?, ¿pesó el antecedente del agente?, ¿se respetaron los protocolos? La investigación sigue y la ciudad observa, tensa, cada nuevo paso
