VIDEO| joven fue asesinado por dos menores durante un robo en Tucumán
Entrega no salvó su vida en asalto
¿Cómo ocurrió el ataque que terminó en asesinato?
La violencia juvenil cobró otra víctima en Alderetes, Tucumán. Joaquín Rodrigo Ibarra, de apenas 21 años, murió tras un asalto armado cometido por dos adolescentes. El hecho ocurrió durante la madrugada del lunes, cuando el joven llegó a la manzana 1, casa 32, del barrio Julio Abraham, para visitar a un amigo. Primero, Joaquín esperaba que le abrieran la puerta. Después, dos sujetos que circulaban en motocicleta lo sorprendieron. Sin oponer resistencia, levantó las manos y entregó una bolsa con sus pertenencias. Sin embargo, ese gesto no bastó. Segundos más tarde, uno de los asaltantes regresó, lo golpeó con el arma y un disparo salió directo. Joaquín cayó al suelo gravemente herido, mientras los agresores escapaban.
¿Qué revelaron las cámaras y los testigos?
El crimen quedó registrado por cámaras de seguridad de la zona. Las imágenes muestran con claridad que la víctima no intentó huir ni defenderse. Primero obedeció. Luego entregó todo. Aun así, el atacante actuó con brutalidad. Vecinos salieron al escuchar el disparo y auxiliaron al joven. De inmediato llamaron al 911. Una ambulancia lo trasladó al hospital Ángel Cruz Padilla, donde ingresó en estado crítico. A pesar del esfuerzo médico, Joaquín murió a las 5:05 de la mañana. La secuencia generó indignación, ya que el ataque ocurrió sin resistencia, lo que refuerza la crueldad del acto.
¿Quiénes fueron los responsables y qué sigue ahora?
Tras el homicidio, la Policía de Tucumán desplegó un operativo cerrojo. Primero acordonaron la zona. Después revisaron grabaciones y rutas de escape. En poco tiempo identificaron y detuvieron a los sospechosos, dos menores de 16 y 17 años, conocidos como “Thiaguito” y “El Chuequito”. Ambos conservaban la misma ropa que usaron durante el asalto. Las autoridades aún buscan el arma y la motocicleta utilizadas. Según mandos policiales, los adolescentes ya contaban con antecedentes y vínculos con una banda dedicada al robo de motos.
La Unidad Fiscal de Homicidios imputó a los jóvenes por homicidio agravado criminis causae, en calidad de coautores. Un juez especializado ordenó su internamiento preventivo por cuatro meses en el Instituto Julio Argentino Roca. La zona del crimen ya figuraba en el mapa del delito por su complejidad social, según la policía.
El asesinato de Joaquín dejó una familia devastada y una comunidad en alerta. El caso reabre el debate sobre la inseguridad, la violencia adolescente y la sensación de que ni rendirse garantiza sobrevivir. En Alderetes, el miedo volvió a instalarse tras una madrugada que terminó con una vida joven apagada a balazos.
