Infancia en riesgo: Chiapas pierde a un menor cada 24 horas
La crisis por desapariciones de menores en Chiapas encendió las alertas en 2025, luego de que organizaciones civiles documentaron que, en promedio, más de un niño, niña o adolescente desapareció cada 24 horas en la entidad. El fenómeno golpea con mayor fuerza a las mujeres, ya que siete de cada diez casos corresponden a niñas y adolescentes, lo que revela un patrón de violencia que avanza sin freno.
Durante el año pasado, la Fiscalía General del Estado emitió 460 fichas de búsqueda de personas menores de edad. Sin embargo, 75 de esos reportes continúan activos, lo que equivale al 16 % del total. De acuerdo con el análisis presentado por la Red por los Derechos de las Infancias y Adolescencias en Chiapas (Redias), la cifra refleja una realidad más grave, ya que muchas familias optan por no denunciar por miedo a represalias.
Además, los datos muestran que la edad más vulnerable es la de 15 años, con alrededor de 280 reportes en ese rango. En general, de las 1,180 desapariciones registradas en Chiapas durante 2025, al menos cuatro de cada diez afectaron a personas menores de edad, lo que confirma que la violencia tiene un rostro cada vez más joven.
Municipios críticos y miedo a denunciar agravan la crisis
Las desapariciones se concentran principalmente en Tuxtla Gutiérrez, Tapachula, Comitán, San Cristóbal de Las Casas y Berriozábal, aunque otros municipios como Ocosingo, Tonalá, Palenque y Chiapa de Corzo también registran un aumento sostenido de casos. Tan solo la capital del estado acumuló más de 90 reportes en un año.
De los 460 menores reportados como desaparecidos, uno fue localizado sin vida, un dato que refuerza la gravedad del problema. A esto se suma el temor de las familias, quienes en muchas comunidades evitan acudir a las autoridades por desconfianza en el sistema de justicia o por amenazas directas del crimen organizado.
Integrantes del colectivo Madres Buscadoras de Chiapas advirtieron que existen municipios donde la desaparición de adolescentes ocurre de forma recurrente, pero no se refleja en las estadísticas oficiales debido a la falta de denuncias. En varios casos, señalaron, los jóvenes desaparecen tras ser presuntamente reclutados por grupos criminales.
Especialistas explican que la entidad vive una presión constante por la disputa de territorios entre organizaciones delictivas, lo que coloca a niñas, niños y adolescentes en una situación de alta vulnerabilidad. Algunos terminan como víctimas colaterales, mientras otros enfrentan reclutamiento forzado, explotación o desaparición.
En paralelo, el balance de violencias hacia las infancias en Chiapas también reportó homicidios, feminicidios, delitos sexuales y desplazamientos forzados, lo que dibuja un escenario donde crecer implica un riesgo permanente.
Mientras tanto, organizaciones civiles insisten en la urgencia de reforzar la prevención, garantizar búsquedas inmediatas y depurar las instituciones de justicia, ya que, de lo contrario, la lista de menores desaparecidos seguirá creciendo día tras día.
