Yecapixtla

Operación Enjambre destapa la red familiar que monopoliza el agua en Yecapixtla

Operación Enjambre destapa la red familiar que monopoliza el agua en Yecapixtla

Únete a nuestro canal de WhatsApp; recibe noticias y videos en tiempo real

Mientras Irving Sánchez Zavala enfrenta cargos por delincuencia organizada tras la histórica redada, su hermano Heladio continúa en el Palacio Municipal ignorando las denuncias de desabasto que datan desde 2022

La barbarie del control político absoluto y la privatización criminal de los recursos naturales han vuelto a ensañarse con las comunidades más vulnerables del estado de Morelos, sembrando el espanto y la indignación entre miles de familias campesinas. El municipio de Yecapixtla se ha colocado en el epicentro de un escándalo nacional tras revelarse cómo una sola familia ha utilizado el suministro de agua potable como un arma de extorsión electoral y enriquecimiento ilícito. La fuerza destructiva de este cacicazgo, que se ha prolongado por casi dos décadas, comenzó a desmoronarse tras los golpes policiales de la llamada Operación Enjambre, aunque el núcleo del poder local permanece intacto en el Palacio Municipal.

La dinastía de los Sánchez Zavala: Quince años de control absoluto

Tres hermanos se han turnado la alcaldía utilizando el vital líquido como botín de campaña

La historia de despojo en la comunidad de Achichipico, integrada principalmente por agricultores, no es un hecho aislado, sino la ejecución de una estrategia de control dinástico que inició formalmente en el año 2009. Una sola familia, bajo el cobijo del Partido Acción Nacional (PAN) y el legado de su padre, Francisco Rafael Sánchez Vargas (exalcalde en los noventa), ha monopolizado la presidencia municipal a través de tres hermanos:

  • Irving Sánchez Zavala (2009–2012): Hoy tras las rejas tras ser capturado por fuerzas federales el pasado 20 de mayo de 2026.

  • Francisco Erik Sánchez Zavala (2016–2018 y 2019–2021): Gobernó durante dos periodos consecutivos y heredó el mando a su consanguíneo.

  • Heladio Rafael Sánchez Zavala (2022–2024 y 2025–2027): Actual alcalde en funciones, quien mantiene el control del ayuntamiento pese a los señalamientos delictivos de su entorno.

Los habitantes de la región documentaron ante diversas instancias que el municipio solo reactivaba el suministro de agua potable durante los periodos de campaña electoral, cortando el flujo de manera inmediata una vez que se consolidaba el triunfo en las urnas. De acuerdo con los testimonios de los afectados, cuando acudieron a exigir el restablecimiento del servicio, la respuesta de la administración de Heladio fue tajante: seguirían secos porque Achichipico no había votado por su proyecto político.

Te podría interesar: ¡Ironía criminal! Desmantelan búnker de drogas y armas justo al lado de una cárcel en Florida

El impacto de la Operación Enjambre y el pozo desaparecido

Las investigaciones federales ligan al exalcalde detenido con la apropiación ilegal de infraestructura hídrica

Los operativos coordinados por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, dieron la razón a los pobladores de la peor manera posible. Dentro de las carpetas de investigación federales que sustentan los cargos de delincuencia organizada contra Irving Sánchez Zavala, destaca de manera primordial la apropiación ilegal de un predio destinado a un pozo de agua potable, además del desarrollo de un fraccionamiento irregular.

Por otro lado, esta acción criminal provocó un desabasto severo y prolongado que dejó a más de 2 mil 600 personas sin el recurso básico para comer, asearse o protegerse durante la pasada crisis sanitaria del COVID-19. Lo verdaderamente preocupante para la población es que, mientras Irving es procesado por las autoridades federales, el modus operandi continuó bajo la gestión de su hermano Heladio, quien ignoró las peticiones de auxilio comunitario desde el año 2022.

El laberinto de la burocracia: Oficios van y vienen sin dar soluciones

Las dependencias estatales y federales se lavaron las manos ante el temor a represalias locales

Ante el desinterés del gobierno municipal, los ejidatarios y colonos escalaron sus denuncias de manera anónima —por miedo a sufrir agresiones físicas o persecución política— ante los tres niveles de gobierno, enviando copias al entonces gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo y a la Comisión Nacional del Agua (Conagua). Sin embargo, las respuestas institucionales se convirtieron en un desalentador desfile de evasivas técnicas:

Instancia Gubernamental Postura Oficial ante el Desabasto
Secretaría de la Contraloría de Morelos Admitió que la falta de agua violaba los derechos humanos, pero se declaró incompetente a nivel municipal y turnó el caso a otras dependencias.
CEAGUA (Comisión Estatal del Agua) Respondió en dos ocasiones que la dotación del servicio es una atribución constitucional exclusiva de los ayuntamientos, invitando a los afectados a “acudir a sus oficinas en Cuernavaca si tenían dudas”.
CDHM (Comisión de Derechos Humanos) Abrió el expediente de queja en mayo de 2022 y requirió informes a las autoridades municipales de Yecapixtla.

La defensa jurídica del Ayuntamiento de Heladio Rafael Sánchez Zavala ante la Comisión de Derechos Humanos estatal fue el colmo de la ironía: argumentó que no tenían responsabilidad porque su periodo gubernamental inició el 1 de enero de 2022 y las afectaciones venían de años atrás; además, se escudó en que el servicio estaba concesionado a un comité comunitario desde 2016. No obstante, el reporte omitió convenientemente que el alcalde de Yecapixtla entre 2016 y 2021 era su propio hermano, Francisco Erik.

Actualmente, el ambiente en el municipio es de una tensa calma. Las fuerzas federales mantienen la vigilancia en la zona oriente de Morelos tras las detenciones de la Operación Enjambre, mientras los liderazgos agrarios exigen que las auditorías se extiendan a la actual administración hídrica del ayuntamiento. Enseguida, los defensores del pueblo de Achichipico señalaron que su lucha nunca fue política: “No buscamos sanción para los responsables. Buscamos que nos den agua”.

Finalmente, este entramado de complicidades familiares demuestra que la corrupción local es capaz de secuestrar los derechos más fundamentales de la ciudadanía. Esta preocupante realidad confirma que la intervención de las agencias de seguridad federales es apenas el primer paso, requiriendo una reestructuración profunda de los organismos de agua para garantizar que el líquido vital no siga sirviendo como moneda de cambio y que las denuncias de los pueblos originarios no queden en la impunidad del archivo muerto.

No te vayas sin ver este video:


🚨No te pierdas nuestras actualizaciones, síguenos en nuestras redes X y Facebook

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *