¡NI LOS RESCATISTAS SE SALVARON! 40 autos destrozados y 3 muertos en el Bicentenario.
¡Infierno vial en Lerma!
¿Cómo una niebla mortal desató el caos?
Lo que parecía una mañana cualquiera terminó convertido en una escena de pesadilla. Una carambola monstruosa de 40 vehículos paralizó el Libramiento Bicentenario, a la altura de Xonacatlán, en el Valle de Toluca, y dejó un saldo trágico: tres personas muertas y 15 lesionadas, entre ellos varios niños.
La combinación letal de densa niebla y humo por quema de pastizales redujo la visibilidad a casi cero. Automovilistas avanzaron a ciegas hasta que el estruendo de los primeros impactos desató un efecto dominó imparable. Tres autobuses —dos procedentes de Michoacán—, un camión de carga, una motocicleta y decenas de autos particulares quedaron destrozados sobre el asfalto.
Entre las víctimas fatales se encuentra el conductor de un autobús de la línea Flecha Roja y un motociclista que murió tras un impacto brutal. El tercero deceso completó la cifra negra de una jornada marcada por el horror.
¿Por qué chocaron incluso las ambulancias?
La tragedia escaló cuando unidades de emergencia también quedaron atrapadas en la trampa. Un camión de rescate urbano de la Cruz Roja Mexicana y una ambulancia del Servicio de Urgencias del Estado de México acudían a auxiliar a los heridos en el kilómetro 3. Sin embargo, al llegar al kilómetro 5, la visibilidad desapareció casi por completo.
En cuestión de segundos, el camión de rescate impactó por detrás a la ambulancia. Al mismo tiempo, un automóvil Volkswagen Passat blanco intentó esquivar el desastre, pero una motocicleta Yamaha se estrelló violentamente contra él. El motociclista perdió la vida en el lugar.
Además, tres paramédicos resultaron heridos y los trasladaron a un hospital en Toluca. La escena resultó tan caótica que cuerpos de auxilio atendieron a los 15 lesionados en el sitio, sin necesidad de traslados adicionales.
¿Una carretera marcada por el peligro?
El Libramiento Bicentenario, que conecta la carretera México-Toluca con municipios del sur mexiquense como Valle de Bravo y Amanalco, carga con un historial de bancos de niebla intensos, sobre todo en temporada de lluvias y estiaje. A esto se suman las quemas agrícolas en las orillas del camino, que generan densas cortinas de humo al amanecer.
Vecinos y automovilistas han advertido en diversas ocasiones sobre el riesgo constante. No obstante, este choque múltiple expuso de nuevo la vulnerabilidad de la vía. En cuestión de minutos, la carretera se transformó en un escenario de sirenas, fierros retorcidos y desesperación.
La tragedia dejó imágenes impactantes y una pregunta inevitable: ¿cuántas advertencias más necesita esta ruta antes de evitar otra catástrofe?
