Estalla guerra por playas en Punta de Mita y acusan despojo turístico
Estalla guerra por playas en Punta de Mita y acusan despojo turístico
Habitantes acusan privatización, detenciones y daño ambiental en zona federal de Nayarit
Un conflicto social y ambiental escaló en la costa de Bahía de Banderas, donde habitantes de Punta de Mita mantienen protestas contra un desarrollo turístico de lujo que, aseguran, invade zona federal y limita el acceso público a las playas. El caso del conflicto playas Punta de Mita se ha intensificado tras semanas de movilizaciones, operativos policiales y señalamientos contra autoridades.
La disputa gira en torno a la construcción del proyecto Montagne, impulsado por la empresa Cantiles de Mita, vinculada al grupo Dine. Desde marzo, maquinaria pesada trabaja en la zona de playa conocida como Las Cocinas, donde pobladores denuncian la alteración del ecosistema y la ocupación de terrenos que, por ley, pertenecen a la nación.
De acuerdo con los inconformes, la obra invade la franja de la Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat), la cual garantiza el libre acceso a las playas. Esta situación generó protestas constantes por parte de residentes y activistas, quienes exigen la suspensión total del proyecto y la protección del área.
El conflicto alcanzó mayor tensión cuando imágenes de un operativo con decenas de policías estatales se difundieron en redes sociales. Los elementos resguardaban la zona de construcción y las máquinas, mientras manifestantes intentaban impedir el avance de la obra. Durante ese enfrentamiento, tres personas fueron detenidas y trasladadas a Tepic.
Posteriormente, los detenidos recuperaron su libertad, aunque enfrentaron señalamientos por presunto traspaso de propiedad privada, resistencia al arresto y agresión a autoridades. Sin embargo, los pobladores rechazaron estas acusaciones y sostuvieron que se encontraban en un espacio federal, lo que consideran una irregularidad en la actuación policial.
A lo largo de las semanas, representantes de la comunidad sostuvieron al menos cinco reuniones con autoridades locales, estatales y federales. No obstante, los encuentros no lograron frenar el desarrollo ni generar acuerdos definitivos, lo que incrementó el descontento social.
Como parte de las negociaciones, la empresa propuso modificar el proyecto y recorrer la construcción algunos metros hacia el interior. Sin embargo, esta alternativa fue rechazada por los habitantes, quienes argumentan que la ley no es negociable cuando se trata de espacios públicos.
Además del acceso a la playa, los manifestantes alertaron sobre posibles afectaciones ambientales. En particular, señalaron el impacto sobre la tortuga laúd, una especie que utiliza esta zona para desovar. Según explicaron, la reducción del espacio de arena y la alteración de las dunas podrían comprometer el ciclo reproductivo de estos animales.
Ante ello, la comunidad elevó su exigencia: no solo buscan mantener la franja legal de 20 metros, sino ampliarla hasta 40 metros para garantizar la protección del hábitat natural. Esta postura refleja un endurecimiento en el conflicto, donde los habitantes aseguran que ya no existe margen para negociar.
El conflicto playas Punta de Mita continúa sin resolución clara y mantiene la atención pública sobre el equilibrio entre desarrollo turístico, derechos comunitarios y protección ambiental en una de las zonas costeras más exclusivas del país.
